
Es natural que existan diferencias formales entre la obra
de padre e hijo. Por el contrario es alarmante cuando estas
no tienen lugar; sugiere una pesada carga de la tradición
o una presencia muy fuerte del padre sobre el hijo. Nada de
esto ocurre en la obra de Raoul y Ral Veroni.
Un rápido paneo sobre las creaciones
de los dos artistas es suficiente para observar la distancia
generacional que existe entre ellas. Estas responden a varias
razones: son el producto de un siglo convulsionado, del cambio
abrupto de las tendencias estéticas y de las variables
sociales donde y como la obra es recibida. Otras causas se
encuentran en la biografía de ambos creadores y en
los cambios tecnológicos que revolucionaron la gráfica
durante sus décadas de realizaciones.
Raoul Veroni nació en Milán
en 1913. Descendiente de una familia de l’Emilia Romagna
llegó a la Argentina en brazos de su madre con apenas
tres meses. El artista se casa en 1958 con Elsa Dominguez
una pintora pampeana, hija de inmigrantes leoneses. El único
hijo del matrimonio, Ral, nace en Buenos Aires en 1965.
En 1937 Roberto Levillier publica Rumbo Sur
ilustrado con 18 aguafuertes originales en cobre de Raoul
Veroni, tiradas en las prensas a mano de la Escuela Superior
de Bellas Artes “Ernesto de la Carcova” donde
Veroni era aun estudiante. El colofón de la edición
nos cuenta, con el tono característico de la epoca:
“Para la evocacion artística de escenas y figuras
procedió el joven pintor Raoul Veroni, concorde con
el autor, a tomar en cuenta la naturaleza de los ambientes
...” Este libro compuesto delicadamente a mano en tipografía
de plomo sobre papel pergamino, en la imprenta de Francisco
A. Colombo, abriría las puertas al joven pintor para
iniciar una fructífera y duradera colaboración
con el impresor y los renombrados escritores que frecuentaban
la imprenta.
En 1977 Raoul Veroni realiza en su propio
estudio gráfico una de las últimas y más
bellas ediciones de su producción, Alfonsina, dedicado
a las poesías de Alfonsina Storni. Esta edición
de 50 ejemplares estaba formada por 10 ejemplares en papel
Hosho, 10 en Ingres, 30 en Extra Strong. Compuesto a mano
por el propio artista con el oficio aprendido por años
entre los Colombo. Ilustrado con 5 litografías y una
xilografía impresas en su prensa de mano. Cerraba así
una carrera de más de 40 años de dedicación
al libro y a la poesía. Es por esta época que
el alzheimer comienza a evidenciarse lentamente. Es una larga
enfermedad. Raoul Veroni fallece en 1992.
En 1987, cincuenta años después
de aquel libro de Levillier, a diez años de Alfonsina,
Ral Veroni, con 22 años, estudiante de la Escuela de
Bellas Artes “Prilidiano Pueyrredon” edita Reclamos
en el manicomio, un pequeño libro en formato A4, abrochado
a la manera del fanzine. Son 100 ejemplares con poesías
refractarias compuestas en hojas de fotocopia, con una tipografía
errática, de influencia punk, realizada con un gotero
y, eso si, con una portada impresa en xilografía en
la prensa de mano de la familia.
El cambio de estilo en la producción
no solo se debe a una reacción a la difícil
situación familiar. En la obra del hijo influye el
devenir político de la Argentina, las crisis económicas
y la desaparición paulatina de los humanistas, poetas
y mecenas que formaron la sociedad de bibliófilos que
fomentó la vocación del padre. Los libros de
Ral Veroni realizados en Argentina se caracterizan por ser
ediciones de mayor tiraje, impresos en materiales más
económicos, disimulados por la exultante calidad de
las tintas de serigrafía. Estas ediciones, si bien
muy cuidadas, ya no están destinadas a un grupo selecto
de amantes del libro: son la respuesta a la falta de espacios
y cumplen la función de canales de comunicación
de la propia obra.
Durante 1989, en medio del caos de la hiperinflación,
el joven artista imprime en su taller las páginas de
los 250 ejemplares que compondrán la edición
de Jaguares y Cacatúas, un libro de 66 páginas
que combina poesías y textos de su autoría junto
a 31 serigrafías originales y una serie de fotocollages
reproducidos en fotoduplicación. Es aquí donde
Ral, continuando la vocación gráfica heredada
del padre, descubre, casi sin proponerselo, el género
del libro de artista.
Tendrán que pasar otros diez años
para que en 1997 Ral encuentre en otros países las
circunstancias ideales para realizar ediciones en buen papel
y en tirajes limitados acercándose a la antigua tradición
bibliófila. El libro Vacuum (10 ejemplares impresos
en litografía sobre papel Inomache Nacre en el Tamarind
Institute de Nueva México) y el libro Itinerario (realizado
en Bristol en composición a mano en tipografia de plomo)
son dos de las incursiones del hijo que conectan más
directamente con la obra del padre. Sin embargo las diferencias
ya están dadas y en las ediciones subsiguientes Ral
sabrá combinar, según la poética o la
política del proyecto, las técnicas tradicionales
con las nuevas posibilidades de la tecnología digital.
La última exposición de Raoul
Veroni tuvo lugar en 1984 en la 10ª Feria del Libro.
Sus libros estuvieron alejados del público por 23 años.
Esta es la primera vez que padre e hijo exhiben su obra en
una misma sala. Juntas representan siete décadas de
realizaciones y al verlas así, una al lado de la otra,
da placer corroborar con la perspectiva que otorga el tiempo,
de donde viene y como continúa este amor por la gráfica,
la poesía, el papel y el libro.
Norman Mathieson
Awaji , Japón
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